Historia 3: Libre

IMG_0883

El despertador sonó puntualmente a las seis y veinte de la mañana. Con los ojos medio cerrados, acertó a encender la luz, incorporarse de la cama, ducharse, vestirse y desayunar cronometrando el tiempo justo que le quedaba para tomar el autobús que le llevaría otro día más a la oficina.

En el rellano de la escalera, y con las llaves a punto de cerrar la puerta, se dio cuenta que ésta había desaparecido. Ahora sus ojos se abrieron de par en par mientras las lágrimas resbalaban por sus mejillas. Volteando sus manos comprobó las manchas de barniz marrón y un sinfín de carcajadas inundaron su garganta. No había sido un sueño.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s